Foto de Thomas Hobbes

Biografía de Thomas Hobbes

Filósofo Reino Unido · 1588–1679

Un pensador en tiempos de guerra

Thomas Hobbes nació en Westport, Inglaterra, el 5 de abril de 1588, prematuramente —según contó él mismo, por el susto de su madre ante la amenaza de la Armada española—, lo que le hizo bromear con que había nacido «gemelo del miedo». Educado en Oxford, fue durante años preceptor de familias nobles, lo que le permitió viajar por Europa, conocer a Galileo y a los grandes pensadores del momento, y formarse una sólida cultura científica y filosófica. Vivió la turbulenta época de la guerra civil inglesa, cuyo caos y violencia marcaron profundamente su visión pesimista de la naturaleza humana y su reflexión sobre el poder.

El estado de naturaleza

El punto de partida de la filosofía política de Hobbes es una hipótesis célebre: el «estado de naturaleza», la condición del ser humano antes de toda autoridad. En ese estado, sostiene, sin un poder común que los contenga, los hombres —movidos por el deseo, el miedo y la competencia— vivirían en una «guerra de todos contra todos», donde «el hombre es un lobo para el hombre» y la vida sería «solitaria, pobre, desagradable, brutal y breve». No por maldad, sino por la lógica de la inseguridad, cada uno tendría derecho a todo y nadie estaría seguro de nada.

«Leviatán» y el contrato

La solución que propone Hobbes en su obra maestra, Leviatán (1651), es el contrato social: para escapar de ese estado de terror, los individuos acuerdan renunciar a su derecho ilimitado y transferirlo a un poder soberano —el «Leviatán», ese «dios mortal»— que garantice la paz y la seguridad a cambio de la obediencia. El soberano, sea un monarca o una asamblea, concentra un poder absoluto porque solo un poder fuerte e indiviso puede evitar el retorno al caos. Así fundó Hobbes, de manera racional y laica, la legitimidad del Estado en el acuerdo de los individuos y en su necesidad de protección, no en el derecho divino.

Materialismo y razón

Hobbes fue también un pensador materialista y mecanicista, influido por la nueva ciencia de su tiempo. Concebía el universo, la vida e incluso los procesos mentales como cuerpos en movimiento regidos por leyes; el propio Estado lo describió como un gran «hombre artificial», una máquina compuesta por los individuos. Su método, que aspiraba al rigor de la geometría, y su naturalismo radical, que prescindía de explicaciones sobrenaturales, escandalizaron a muchos de sus contemporáneos y le valieron acusaciones de ateísmo, aunque le aseguraron un lugar central en el nacimiento del pensamiento moderno.

Polémica y longevidad

Sus ideas le granjearon enemigos por todos lados: los monárquicos desconfiaban de que fundara el poder en el pueblo y no en Dios, y los parlamentarios y religiosos lo veían como un defensor del absolutismo y un peligro para la fe. Vivió gran parte de su vida entre polémicas, y algunas de sus obras fueron condenadas. Sin embargo, dotado de una notable longevidad y de una mente vigorosa hasta el final, siguió escribiendo y discutiendo, e incluso tradujo a Homero en su vejez.

Legado

Hobbes murió en Inglaterra el 4 de diciembre de 1679, a los noventa y un años. Es considerado uno de los fundadores de la filosofía política moderna y el primer gran teórico del contrato social, que después desarrollarían de otras maneras Locke y Rousseau. Su análisis del poder, del Estado y de la naturaleza humana, aunque sombrío, sigue siendo una referencia ineludible del pensamiento político, y su idea de que la autoridad legítima nace del acuerdo racional de los individuos para garantizar su seguridad está en la base misma de la teoría del Estado moderno. Pocos libros han influido tanto en la concepción occidental del poder como su Leviatán.

Obras de Thomas Hobbes

Autores similares

Todavía no hay nadie por aquí.

Cargando…

🍪 Usamos cookies

Al navegar por ofrases aceptas el uso de cookies propias y de terceros para analítica y publicidad, necesarias para ofrecerte el servicio y mejorar tu experiencia. Más información.