Biografía de John Bunyan
Escritor Reino Unido · 1628–1688
El calderero predicador
John Bunyan nació en Elstow, Inglaterra, en noviembre de 1628, en una familia humilde; su padre era calderero, oficio que él mismo ejerció. De escasa educación formal, vivió una juventud marcada por las convulsiones de la Inglaterra de la guerra civil y de la revolución puritana, en la que combatió. Tras una honda experiencia de conversión religiosa, que relató en su autobiografía espiritual, se convirtió en un ferviente predicador puritano de gran fuerza y popularidad. Su predicación, sin embargo, al margen de la Iglesia oficial, le acarreó la persecución, y pasó muchos años en la cárcel por predicar sin autorización, negándose a renunciar a su libertad de conciencia y de predicación.
«El progreso del peregrino»
Su obra maestra, escrita en gran parte durante su largo encarcelamiento, es El progreso del peregrino (The Pilgrim's Progress, 1678), una de las obras más leídas, traducidas y difundidas de la historia de la literatura, después de la Biblia. Es una alegoría del camino del alma cristiana hacia la salvación, narrada como el viaje de su protagonista, Cristiano, desde la «Ciudad de Destrucción» hasta la «Ciudad Celestial», a través de toda clase de peligros, tentaciones, pruebas y encuentros —el Pantano del Desaliento, la Feria de las Vanidades, el Valle de la Sombra de la Muerte, y personajes alegóricos como Evangelista, Fiel o el gigante Desesperación. Cada lugar, personaje y episodio representa una etapa, un peligro o una virtud del camino espiritual del creyente.
La alegoría del camino espiritual
El progreso del peregrino es la gran alegoría del camino espiritual del alma cristiana. A través del viaje de Cristiano, Bunyan representa las dificultades, las tentaciones, las pruebas, los desalientos y los peligros que el creyente ha de superar en su camino hacia la salvación, así como las ayudas, las virtudes y las gracias que lo sostienen. La obra une la profundidad espiritual y teológica con la fuerza narrativa, la vivacidad de las imágenes y de los personajes, y una sencillez y una viveza que la hacen accesible y conmovedora. Su alegoría del camino de la vida como una peregrinación hacia Dios ha hablado al corazón de innumerables lectores.
Sencillez y fuerza
La obra de Bunyan se distingue por su sencillez, su viveza y su fuerza. Escrita por un hombre del pueblo, de escasa educación formal pero de honda experiencia espiritual y de gran fuerza imaginativa, su lenguaje es sencillo, directo, vivo y lleno de imágenes concretas y de fuerza narrativa, accesible a todos. Esa sencillez y esa fuerza, unidas a la hondura espiritual de su alegoría y a la vivacidad de sus personajes y episodios, hicieron de El progreso del peregrino una obra de enorme difusión y de honda influencia, leída por creyentes de todas las condiciones y un clásico de la literatura espiritual y de la lengua inglesa.
Fe y libertad de conciencia
La vida y la obra de John Bunyan son un testimonio de fe y de fidelidad a la libertad de conciencia. Encarceló durante años por negarse a renunciar a su libertad de predicar según su conciencia, Bunyan defendió con firmeza su fe y su derecho a expresarla, y no cedió ante la persecución. Escribió, además de El progreso del peregrino, otras obras espirituales, como su autobiografía Gracia abundante para el mayor de los pecadores, y numerosos sermones y tratados. Su fidelidad a su fe y a su conciencia, y su fuerza espiritual, hacen de él una figura ejemplar de la resistencia por la libertad religiosa.
Legado
John Bunyan murió en Londres el 31 de agosto de 1688. El progreso del peregrino se ha convertido en uno de los libros más leídos, traducidos y difundidos de la historia, después de la Biblia, un clásico universal de la literatura espiritual y de la lengua inglesa, cuya alegoría del camino del alma hacia la salvación ha hablado al corazón de innumerables lectores de todas las épocas, culturas y condiciones. Su sencillez, su fuerza narrativa y su hondura espiritual, y su influencia en la literatura y en la vida espiritual, lo mantienen vivo. John Bunyan permanece como uno de los grandes autores de la literatura espiritual, el calderero y predicador que, desde la cárcel y desde su honda fe, escribió en El progreso del peregrino la gran alegoría del camino del alma cristiana, una obra de sencillez, fuerza y hondura que, más de tres siglos después, sigue siendo leída y amada en todo el mundo.