Biografía de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont
Escritor Francia · 1711–1780
La institutriz escritora
Jeanne-Marie Leprince de Beaumont nació en Ruan, Francia, el 26 de abril de 1711. Fue escritora y educadora, y dedicó buena parte de su vida a la enseñanza, sobre todo como institutriz, trabajando durante años en Inglaterra en la educación de niñas y jóvenes de la alta sociedad. Esa experiencia como educadora, unida a su vocación literaria, la llevó a escribir obras destinadas a la educación y la instrucción de los niños y jóvenes, en particular de las niñas, en las que unió la enseñanza moral y práctica con el atractivo del relato y del cuento. Es considerada una pionera de la literatura educativa y moral para la infancia y la juventud, y su nombre ha quedado unido, sobre todo, a la versión clásica de un célebre cuento de hadas.
«La Bella y la Bestia»
Su gran aportación a la literatura, y la obra por la que es sobre todo recordada, es su versión de La Bella y la Bestia (1756), que fijó la forma clásica y más conocida de este célebre cuento de hadas. Aunque existían versiones anteriores del cuento, fue la de Leprince de Beaumont, más breve, depurada y orientada a la educación moral, la que se convirtió en la versión canónica y la que ha pasado a la posteridad, difundida por innumerables adaptaciones. El cuento narra la historia de Bella, la joven que, por amor a su padre, va a vivir con la Bestia, un monstruo que en realidad es un príncipe encantado, y cuyo amor y bondad acaban rompiendo el hechizo y transformando a la Bestia de nuevo en príncipe. La historia transmite la enseñanza de que la verdadera belleza está en el interior, y de que el amor y la bondad triunfan sobre la apariencia.
La enseñanza a través del cuento
Leprince de Beaumont concibió sus cuentos y obras como instrumentos de educación moral. A través del cuento de La Bella y la Bestia y de otros relatos, buscaba transmitir a las niñas y jóvenes enseñanzas morales y valores —la bondad, la virtud, el amor auténtico, la superación de la apariencia, la importancia del interior sobre lo externo—, de manera amena y atractiva. Incluyó a menudo sus cuentos en obras educativas más amplias, como «magasins» o revistas para la instrucción de las jóvenes, en las que unía el relato con la enseñanza, la conversación educativa y la instrucción moral y práctica. Fue así una pionera de la literatura educativa y moral para la infancia.
Educación de las jóvenes
La obra de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont refleja una preocupación por la educación de las niñas y jóvenes, en una época en que la educación femenina era limitada. A través de sus obras educativas y de sus cuentos, buscó instruir y formar moralmente a las jóvenes, transmitiéndoles valores, conocimientos y una orientación moral y práctica para la vida. Su labor como educadora y como autora de literatura educativa y moral para la infancia y la juventud, y en particular para las niñas, la sitúa como una figura pionera en este campo, y refleja el interés por la educación que caracterizaba a la Ilustración.
Un cuento universal
La Bella y la Bestia, en la versión que fijó Leprince de Beaumont, se ha convertido en uno de los cuentos de hadas más universales y queridos, difundido por innumerables adaptaciones al cine, el teatro, la animación y otros medios, con especial popularidad gracias a las versiones cinematográficas y animadas. Su historia de amor que triunfa sobre la apariencia, y su enseñanza de que la verdadera belleza está en el interior, han encantado y conmovido a generaciones de niños y adultos, y han hecho de la obra un clásico universal de la literatura infantil y de la cultura popular.
Legado
Jeanne-Marie Leprince de Beaumont murió cerca de Annecy, Francia, el 8 de septiembre de 1780. Es reconocida como una pionera de la literatura educativa y moral para la infancia y la juventud, y sobre todo como la autora de la versión clásica de La Bella y la Bestia, que fijó la forma canónica de este célebre cuento de hadas, convertido en uno de los más universales y queridos, y cuya enseñanza de que la verdadera belleza está en el interior y de que el amor triunfa sobre la apariencia ha encantado a generaciones. Su labor como educadora y como autora de literatura moral para las jóvenes le asegura además un lugar en la historia de la literatura infantil y de la educación. Jeanne-Marie Leprince de Beaumont permanece como la autora de la versión clásica de La Bella y la Bestia y como una pionera de la literatura educativa para la infancia, la escritora y educadora que fijó uno de los cuentos de hadas más universales, unió la enseñanza y el deleite, y transmitió, a través del relato, la enseñanza perenne de que la verdadera belleza y el verdadero amor están en el interior.