Un hombre de mil oficios
Daniel Defoe nació en Londres hacia 1660, en una familia de comerciantes disidentes protestantes. Su vida fue extraordinariamente agitada y polifacética: fue comerciante, viajero, agente secreto, panfletista, periodista y, ya en la madurez, novelista. Se metió en negocios que a menudo fracasaron, se endeudó y conoció la cárcel; intervino en las intrigas políticas y religiosas de su convulsa época; y escribió una cantidad ingente de panfletos, artículos y obras sobre los más diversos temas. Esa experiencia riquísima y variada de la vida, del comercio, de la política y del mundo nutrió su obra y le dio ese sentido de la realidad concreta que caracteriza su literatura.
El pionero del periodismo
Antes de ser novelista, Defoe fue uno de los pioneros del periodismo moderno en Inglaterra. Escribió sin descanso panfletos, artículos y ensayos sobre política, religión, economía y los asuntos de actualidad, y fundó y redactó publicaciones periódicas. Su prosa clara, directa, vigorosa y accesible, y su capacidad para informar, argumentar y persuadir, hicieron de él un maestro del género y una figura influyente en la vida pública de su tiempo. Su vocación periodística, su atención a los hechos concretos y su interés por la realidad se reflejarían después en su obra novelística.
«Robinson Crusoe»
Ya mayor, hacia 1719, Defoe publicó Robinson Crusoe, considerada por muchos la primera novela moderna en lengua inglesa y una de las obras más influyentes de la literatura universal. Narra la historia de un náufrago que sobrevive durante años, solo, en una isla desierta, valiéndose de su ingenio, su esfuerzo y su fe para dominar la naturaleza y construirse una vida. La novela, contada con un realismo minucioso y convincente que la hace parecer un relato verídico, es a la vez una apasionante historia de aventura y supervivencia y un símbolo del individuo, del trabajo, del ingenio humano y de la civilización. Su éxito fue inmediato y universal, y su protagonista se convirtió en un mito.
El realismo narrativo
La gran aportación de Defoe a la literatura fue su realismo narrativo. Sus novelas, contadas a menudo en primera persona y con una minuciosa atención a los detalles concretos, materiales y verosímiles, crean una ilusión de realidad que las hace parecer memorias o relatos auténticos. Ese realismo, esa atención a la experiencia individual concreta, al dinero, al trabajo, a las circunstancias materiales de la vida, hizo de Defoe un fundador de la novela moderna y un precursor del realismo que dominaría el género en los siglos siguientes.
«Moll Flanders» y otras obras
Defoe escribió otras novelas notables, entre ellas Moll Flanders (1722), las memorias ficticias de una mujer que, nacida en la miseria, recorre una vida de aventuras, delitos, matrimonios y penalidades, luchando por sobrevivir en una sociedad dura e injusta. La novela, con su heroína compleja y su realismo, es un penetrante retrato de la vida de los márgenes de la sociedad y de la condición de la mujer. Escribió también Diario del año de la peste, sobre la epidemia que asoló Londres, y otras obras, en las que desplegó su realismo y su capacidad narrativa.
Legado
Daniel Defoe murió en Londres el 24 de abril de 1731. Es reconocido como uno de los fundadores de la novela moderna en lengua inglesa y como un pionero del periodismo y del realismo narrativo. Robinson Crusoe es un clásico universal, uno de los libros más leídos, traducidos y adaptados de la historia, y su protagonista, uno de los grandes mitos de la literatura, símbolo del ingenio, el esfuerzo y la supervivencia del ser humano. Su realismo, su atención a la experiencia individual y su maestría narrativa influyeron decisivamente en el desarrollo de la novela. Daniel Defoe permanece como un padre de la novela moderna y como un maestro del realismo, el hombre de mil oficios y experiencias que, ya mayor, creó en Robinson Crusoe y en sus otras novelas obras fundacionales de la narrativa, cuyo realismo y cuya fuerza siguen vivos, y cuyo náufrago solitario sigue simbolizando, tres siglos después, la lucha del hombre por sobrevivir y por dominar su destino.