Foto de Benito Jerónimo Feijoo

Biografía de Benito Jerónimo Feijoo

Escritor España · 1677–1764

El monje ilustrado

Benito Jerónimo Feijoo nació en Casdemiro, Orense, el 8 de octubre de 1676. Ingresó joven en la orden benedictina y desarrolló una larga vida de estudio y de enseñanza como monje y catedrático en la Universidad de Oviedo. Aunque vivió recluido en su monasterio, se convirtió en el gran introductor del espíritu de la Ilustración en España y en uno de los pensadores más influyentes y renovadores de su tiempo. Desde su celda, mediante una vasta labor de lectura, estudio y escritura, combatió los errores, las supersticiones, los prejuicios y la ignorancia que, a su juicio, mantenían a España en el atraso, y difundió el espíritu crítico, la razón y el saber moderno.

El «Teatro crítico universal»

Su obra fundamental es el Teatro crítico universal (publicado entre 1726 y 1740), una vasta colección de ensayos y discursos sobre los más diversos temas —la ciencia, la medicina, la historia, las creencias populares, las supersticiones, la educación, la filosofía—, en los que Feijoo aplicó el espíritu crítico y la razón para combatir los errores comunes, las supersticiones y los prejuicios. Con una prosa clara, amena y accesible, dirigida a un público amplio, Feijoo desmontó creencias erróneas, difundió los avances de la ciencia moderna y promovió una actitud racional, crítica y abierta al saber. La obra tuvo un éxito y una difusión extraordinarios, y ejerció una influencia inmensa en la cultura española.

El combate contra la superstición

Uno de los grandes empeños de Feijoo fue combatir las supersticiones, las creencias erróneas y los falsos milagros, y promover el espíritu crítico y la razón frente a la credulidad y la ignorancia. Con rigor, sentido común y erudición, examinó y desmontó numerosas creencias populares y prejuicios, distinguiendo lo verdadero de lo falso y aplicando la razón y la experiencia al examen de las cosas. Su labor de crítica de la superstición y de difusión del espíritu racional y científico fue fundamental para la modernización de la mentalidad española y para la introducción de la Ilustración en el país.

El difusor de la ciencia

Feijoo fue también un gran difusor de la ciencia y del saber moderno en España. Atento a los avances científicos de su tiempo, se esforzó por darlos a conocer y por combatir el atraso y la ignorancia científica de su país, promoviendo una actitud abierta, experimental y racional. Defendió la observación, la experiencia y la razón como fundamentos del conocimiento, frente a la autoridad, la tradición y los prejuicios, y contribuyó decisivamente a la difusión del espíritu científico y del pensamiento moderno en la España del siglo XVIII. Su obra, además del Teatro crítico, incluye las Cartas eruditas y curiosas, que continúan su labor.

Razón y espíritu crítico

El pensamiento de Feijoo es una expresión del espíritu de la Ilustración: la confianza en la razón, el espíritu crítico, el rechazo de la superstición y los prejuicios, la valoración de la ciencia y la experiencia, y el afán de difundir el saber y de combatir la ignorancia. Aunque monje y hombre de fe, distinguió con claridad el ámbito de la religión del de la razón y la ciencia, y aplicó a estos últimos un espíritu crítico y racional que renovó la cultura española. Su labor, realizada con moderación pero con firmeza, abrió el camino a la modernización del pensamiento en España.

Legado

Benito Jerónimo Feijoo murió en Oviedo el 26 de septiembre de 1764. Es reconocido como una figura fundamental de la Ilustración española y como el gran introductor del espíritu crítico, racional y científico en la cultura de su país. Su Teatro crítico universal, con su combate contra las supersticiones y los errores y su difusión del saber y la razón, ejerció una influencia inmensa y contribuyó decisivamente a la modernización de la mentalidad española. Su prosa clara y amena, y su labor de divulgación del pensamiento y la ciencia modernos, lo sitúan como uno de los grandes ensayistas y pensadores de las letras españolas. Benito Jerónimo Feijoo permanece como el gran ilustrado español, el fraile que, desde su celda, combatió con el arma de la razón las supersticiones y la ignorancia, difundió el saber y el espíritu crítico, y abrió a España las puertas del pensamiento moderno, dejando una obra que fue un fermento de renovación y de luces.

Obras de Benito Jerónimo Feijoo

Autores similares

Todavía no hay nadie por aquí.

Cargando…

🍪 Usamos cookies

Al navegar por ofrases aceptas el uso de cookies propias y de terceros para analítica y publicidad, necesarias para ofrecerte el servicio y mejorar tu experiencia. Más información.