El recopilador de cuentos
Aleksandr Afanásiev nació en Boguchar, Rusia, el 23 de julio de 1826. De formación jurídica e histórica, trabajó como archivero e historiador, pero su verdadera pasión y la labor que lo haría inmortal fue la recopilación y el estudio de los cuentos populares y del folclore ruso. En una época de despertar del interés por las tradiciones nacionales, y siguiendo el ejemplo de los hermanos Grimm en Alemania, Afanásiev se propuso reunir, preservar y publicar el vasto tesoro de la narrativa oral rusa, que se transmitía de generación en generación y que corría el riesgo de perderse. Su labor fue fundamental para el conocimiento y la conservación de la cultura popular rusa.
Los cuentos populares rusos
La gran obra de Afanásiev es su monumental colección de Cuentos populares rusos, publicada entre 1855 y 1863, que reúne varios centenares de cuentos recopilados de la tradición oral de las distintas regiones de Rusia. Es una de las mayores colecciones de cuentos folclóricos jamás reunidas, comparable a la de los hermanos Grimm, y una fuente inagotable del imaginario, las creencias, los valores y la sabiduría del pueblo ruso. En sus páginas cobran vida los personajes y los motivos de los cuentos rusos: la bruja Baba Yagá, el pájaro de fuego, Vasilisa la Hermosa, los zares y los campesinos astutos, los animales que hablan y los mundos maravillosos de la fantasía popular eslava.
El «Grimm de Rusia»
Por su labor de recopilación y por la importancia de su colección, Afanásiev es conocido como el «Grimm de Rusia», en referencia a los célebres hermanos alemanes. Como ellos, no inventó los cuentos, sino que los recogió de la tradición oral y los fijó por escrito, preservándolos para la posteridad. Su colección se convirtió en la fuente fundamental de los cuentos populares rusos, difundidos después por todo el mundo, y en una base esencial para el estudio del folclore, la etnografía y la cultura popular eslava. Su trabajo tuvo un valor científico, cultural y literario de primer orden.
El estudioso del folclore
Afanásiev no fue solo un recopilador, sino también un estudioso del folclore, la mitología y las tradiciones eslavas. Escribió importantes obras sobre las creencias, los mitos y la cosmovisión del pueblo ruso y de los pueblos eslavos, en las que analizó el sentido, el origen y el simbolismo de los cuentos, los mitos y las tradiciones populares. Su enfoque, que buscaba comprender la mentalidad, las creencias y la cultura que había producido esos relatos, hizo de él uno de los pioneros del estudio científico del folclore en Rusia y una figura fundamental de la etnografía y la mitología eslavas.
Dificultades y censura
La labor de Afanásiev no estuvo exenta de dificultades. Algunos de los cuentos que recopiló, de contenido satírico, anticlerical o subido de tono, chocaron con la censura del régimen zarista, y hubo de publicarlos por separado o en el extranjero. Su condición de estudioso independiente y su interés por aspectos de la cultura popular que el poder prefería ignorar o reprimir le acarrearon problemas. Pero su dedicación a la conservación del tesoro folclórico ruso no se detuvo, y su obra se impuso como una referencia fundamental.
Legado
Aleksandr Afanásiev murió en Moscú el 5 de octubre de 1871, en la pobreza, pero habiendo legado a Rusia y al mundo uno de los mayores tesoros de su cultura popular. Su colección de Cuentos populares rusos es una obra fundamental, comparable a la de los hermanos Grimm, que rescató y preservó un vasto patrimonio de la tradición oral eslava, y que ha sido fuente inagotable de la literatura, el arte, la música y el imaginario de Rusia y del mundo. Los cuentos que recopiló siguen leyéndose, contándose y adaptándose, y han inspirado a innumerables artistas. Aleksandr Afanásiev permanece como el gran folclorista de Rusia, el «Grimm ruso» que, con su labor de recopilación y estudio, salvó del olvido el tesoro de los cuentos populares de su pueblo y lo legó, como un don imperecedero, a la humanidad.